EDIFICIO
Reforma de Accesos y nuevo Auditorio en la
Consejo Económico y Social de Madrid
Luis Arranz Algueró
Luis Arranz Algueró
José Francisco Arroyo Lopez
Esther Diaz Arquitecto.
2009
2009-2010
El Consejo Económico y Social, CES, es un importante órgano de la Administración General del estado y tiene su sede en un edificio fundamental para la historia de la arquitectura moderna de este país, si bien se encuentra transformado y casi totalmente irreconocible, tras una reforma que podíamos calificar de destructiva pues tras ella en el edificio actual queda muy poco de la sede del histórico Diario Pueblo obra principal del arquitecto Rafael Aburto.
El Arquitecto Rafael Aburto fue autor con Francisco de Asís Cabrero del edifico de Sindicatos en el paseo del Prado en Madrid, un vasto complejo de arquitectura moderna situado en dialogo permanente con el Museo del Prado obra del principal arquitecto de la ilustración en España Juan de Villanueva. Esta vez en solitario, a un lado del complejo y con acceso desde la calle de Huertas Aburto fue el responsable del diseño y construcción del periódico PUEBLO en los primeros años 60, creando un edificio icónico y funcional una torre de oficinas con cerramiento de ladrillo sobre un zócalo y con un subsuelo de cinco plantas de profundidad donde se generaba un amplio espacio que albergaba la rotativa, una inmensa máquina corazón y aparato digestivo del periódico. Aun mantengo el recuerdo de la emoción que me produjo una visita en el año 1971 con nuestro profesor de proyectos Alfonso Casares.
El diario Pueblo dejó de imprimirse en 1984. En 1983 RTVE utilizó las plantas 8ª a la 10ª temporalmente como sede de las oficinas de redacción de informativos. Desde entonces y hasta 1991 el edificio permaneció cerrado y sin uso. En 1992 se convirtió en sede del Consejo Económico y Social y sufrió entonces una trágica transformación que lo dejó irreconocible y que supuso una absurda e irremediable pérdida de nuestro patrimonio arquitectónico moderno.
El encargo consistía en modernizar la planta baja y sobre todo actuar sobre un Salón de Actos, muy convencional y con entresuelo y con una presidencia sobre un elevado plinto que le daba un aire demasiado totalitario. En los primeros bocetos sugerí la posibilidad de cambiar totalmente la orientación del salón colocando la presidencia en el lado largo para que las filas de butacas estuvieran mucho mas próximas a la mesa de presidencia, esta democratización del salón ahora convertido en pequeño auditorio se potencia con la ligera inclinación del suelo con la presidencia en el punto más bajo.
Otra actuación muy importante fue dotar al nuevo recinto de la posibilidad de una apertura total de sus cierres del muro de acceso y uno de sus lados, el otro acoge las cabinas de traducción simultánea, de esta manera en las grande ocasiones puede casi triplicar su capacidad.
El gran volumen generado delante del entresuelo me ha permitido diseñar un techo fónico muy formal y que mantiene ese gran espacio.
El entresuelo sin ningún sentido en un auditorio igualitario se transformó en salón de reuniones.
Par acceder al salón de actos había que salvar un tramo de 5 escalones con la dificultad añadida de que si se les sustituía por una rampa esta carecería de desarrollo e invadiría la casi totalidad del acceso al auditorio, esto se solucionó con una rampa interior situada sobre el vacío de la antigua rotativa, una pasarela compacta, con laterales de chapa maciza que `permite disfrutar de las vista del profundísimo espacio, la nueva rampa y las viga exentas que lo atraviesan crean un efecto absolutamente Piranesiano recordando sus grabados de la serie i carceri.