Proyectos de Ejecución y Básico para la Biblioteca Publica del Estado en Málaga en el antiguo Convento de S. Agustín

    EDIFICIO

Proyectos de Ejecución y Básico para la Biblioteca Publica del Estado en Málaga en el antiguo Convento de S. Agustín

ACTUACION DE OFICIO como arquitecto jefe del Área de Proyectos y Obras de la Gerencia de Infraestructuras

y Equipamientos GIE

Luís Arranz Algueró ARQUITECTO

José Antonio Moreno Franco - ARQUTO. TÉCNICO

Jennifer Martin López - ARQUITECTO

R SIETE

PAINTBOX

2020

5.000 m2

El Convento de san Agustín, antiguo edificio de origen conventual fundado en el siglo XVI remodelando y uniendo varias edificios residenciales, algunos de ellos anteriores a la conquista, está situado entre la calle del mismo nombre y la calle de Pedro de Toledo en el corazón del casco histórico de la ciudad de Málaga, ahora tras múltiples aportaciones producidas a lo largo de cuatro siglos es sin ninguna duda uno de los monumentos más importantes de Málaga.

Con anterioridad, en el año 1994 redacté un proyecto de ejecución completo y para el mismo uso que por temas administrativos relacionados con la titularidad del edificio no pudo llevarse a cabo, y posteriormente a comienzo de los 2000 redacté un proyecto básico que no cuajó en proyecto de ejecución.

Este tercer proyecto que redacto, y lo hago de oficio y como arquitecto jefe del área de Proyectos y Obras de la Gerencia de Infraestructuras y Equipamientos de Cultura trata al edificio con el mayor respeto, es un proyecto de restauración y puesta en valor del edificio como monumento y para darle sentido y uso y albergará el programa funcional de Biblioteca Pública del Estado.

El complejo de San Agustín tras una existencia de dos siglos se truncó bruscamente con la desamortización de 1837. Tras un periodo de abandono de seis años, en 1843 pasó a ser Ayuntamiento de la ciudad y en 1860 se dedicó a Hospital para atender a los heridos de la guerra de África, entre 1863 y 1865 la propiedad del convento vuelve al obispado aun manteniendo el uso municipal en la planta baja, en 1868 la propiedad del edifico retorna al Ayuntamiento, en 1875 el edificio pasa a ser sede de varios juzgados de la ciudad, en 1921 ya se implanta el colegio de los PP Agustinos, destino este que queda fijado en el memoria colectiva de la ciudad. En 1931 Iglesia y Convento son incendiados, gran parte del convento arde, conservándose parcialmente el patio principal, ardiendo la totalidad de los edificios anexos al convento con fachada y acceso independiente desde la calle de Pedro de Toledo. Casi inmediatamente se inician las obras de reconstrucción que por desgracia con la guerra Civil deben de paralizarse. Tras las obras de reconstrucción de esa parte casi totalmente destruida el uso de colegio se mantuvo hasta que fue trasladado a una nueva ubicación y tuvo como últimos usos el de Facultad de Filosofía y Letras y posteriormente Centro de Estudios de la Generación del 27, después permaneció cerrado al público y solo utilizado parcialmente como almacén del Ayuntamiento o del Museo Arqueológico.

Lógicamente para cada uno de estos usos el conjunto de edificios tuvo que sufrir diversas reformas, actuando en ellas los principales arquitectos de la ciudad Cirilo Salinas en fachadas y patios en 1870, Joaquín de Rucoba en la adaptación para sede de los Juzgados y Enrique Atencia para su uso como colegio.

En el año 2008 se redacta un proyecto para adaptar este conjunto monumental para Biblioteca Pública del Estado, el referido proyecto no se ha construido ya que ha sido muy contestado por la ciudadanía de Málaga, pues la propuesta altera sustancialmente las partes mas monumentales del edificio, el patio principal lo cierra con una estructura muy pesada quitando la iluminación natural que la reduce a unas cuantas claraboyas, hace desaparece el primer patio que lo colmata con la construcción, y diseña una nueva estructura con cimentación mediante grandes pilotes de hormigón que destruiría todos los niveles arqueológicos del edifico e iría contra la prescripción del Plan especial del Casco que obliga a mantener las cimentaciones.

A partir del año 2017 y tras dos importantes campañas arqueológicas y un detallado estudio estructural se introduce el programa de biblioteca pública y se estructura el edificio en base a dos accesos de la misma categoría y en calles opuestas y dos elementos de comunicaciones verticales nuevos y próximos a los lugares seguros de evacuación, manteniendo y mejorando la escalera principal.

Desde el acceso en calle de San Agustín se penetrara en la parte de la biblioteca que estructurada en torno al primer patio se dedicara al uso interno de catalogación , trabajos bibliotecarios y depósitos, asi como actividades con usuarios en grupos reducidos como son los clubes de lectura, en el cuerpo de transición entre los dos patios se situará en planta baja el Salón de Actos.

Desde la calle de Pedro de Toledo se accederá a los servicios bibliotecarios mas abiertos al público, en esta parte se restaurarán los muros de ladrillo, restos descubiertos de los primitivos edificios que se unieron para constituir el convento y que han aparecido como consecuencia de la demolición controlada de los elementos añadidos tras el incendio de 1931 en esa parte el edificio.

Se mantienen y restauran los artesonados, los aplacados cerámicos y la totalidad de los solados hidráulicos, así como las viguerías de madera y se ponen en valor las cerchas metálicas de la cubrición.

El claustro principal será el corazón de la biblioteca y albergará el préstamo y la lectura protegido por una cúpula de vidrio que arranca por encima de la cubierta de teja y crea un espacio de gran altura. Los vidrios tendrán la máxima protección solar y en temporadas mas extremas se emplearán toldos mecanizados para reducir le penetración solar.

El claustro en sus dos niveles superiores con espacios abiertos sobre el vacío central se dedicará a la actividad bibliotecaria individual , fundamentalmente a la lectura, en mesas y puestos con solo alguna estantería para diferenciar espacios y contener obras generales, estos puestos serán de lectura no de estudio, para los estudiantes se proyectan dos salas acristaladas en la segunda planta de esta estructura intermedia .

En lo que ese refiere al exterior se restaura la fachada sobre la calle de San Agustín y en la parte parcialmente saneada y demolida sobre la calle de Pedro de Toledo se proyecta una fachada formada por elementos cerámicos, una celosía que simula y recuerda el efecto de una estantería llena de libros, mostrando así el destino del edificio.